Biodiversidad en el viñedo de cava

Biodiversidad en el viñedo de cava

Aunque tenemos la tendencia a pensar que las plantas que pueden crecer alrededor de nuestras preciadas cepas no son más que maleza a eliminar, la realidad es que esto no es tan simple. El paisaje vitivinícola del cava, especialmente en regiones mediterráneas, no se define únicamente por la alineación ordenada de las cepas. A su alrededor —y a menudo entre ellas— convive una rica diversidad vegetal que cumple funciones ecológicas, agrícolas y culturales fundamentales. Esta vegetación acompañante no es casual: forma parte de un sistema equilibrado que favorece la salud del viñedo, mejora la calidad del suelo y contribuye a la identidad del territorio. Como veremos en este artículo, aparte de estos efectos beneficiosos para la vid, muchas de ellos tienen también un efecto medicinal que forma parte de nuestra tradición, la cual ha sido forjada milenariamente.

Los rosales: centinelas del cava

Una de las imágenes más emblemáticas de los viñedos tradicionales es la presencia de rosales plantados al inicio de las hileras de vid. Lejos de ser un simple elemento decorativo (lo cual no es desdeñable), los rosales cumplen una función práctica clave: actúan como indicadores tempranos de enfermedades, especialmente del oídio, un hongo que afecta tanto a rosales como a vides.
Los rosales son más sensibles a ciertas plagas y enfermedades, por lo que manifiestan los síntomas antes que las vides. Esto permite a los viticultores detectar problemas de forma precoz y actuar antes de que se propaguen, reduciendo así el uso de tratamientos químicos y favoreciendo una viticultura más sostenible. Además, su presencia aporta valor estético y simbólico, reforzando la conexión entre tradición y paisaje.

Hierbas con solera en el ecosistema del cava

En el suelo del viñedo crecen espontáneamente o se mantienen de forma controlada diversas plantas herbáceas que desempeñan funciones ecológicas esenciales. Algunas de estas especies, además, tienen propiedades medicinales conocidas desde antiguo, lo que refuerza su valor cultural.

Borraja (Borago officinalis)

La borraja es una planta anual fácilmente reconocible por sus flores azules en forma de estrella. En el viñedo, actúa como planta melífera, atrayendo insectos polinizadores que favorecen la biodiversidad. Sus raíces ayudan a mejorar la estructura del suelo, y su presencia puede contribuir a mantener el equilibrio biológico. Tradicionalmente, se ha utilizado por sus propiedades antiinflamatorias y depurativas.

Diente de León (Taraxacum officinale)

Esta planta es habitual en suelos no perturbados. Sus profundas raíces ayudan a descompactar el terreno y a movilizar nutrientes, haciéndolos más accesibles para las vides. Además, actúa como bioindicador de suelos fértiles. En medicina tradicional, se ha empleado por sus propiedades digestivas y diuréticas.

Hinojo (Foeniculum vulgare)

Es ésta una hierba aromática perenne que crece en los márgenes de los viñedos. Su intenso aroma atrae insectos beneficiosos como avispas parasitoides, que ayudan a controlar plagas de forma natural. También actúa como refugio para fauna auxiliar. En el ámbito medicinal, el hinojo es conocido por sus propiedades digestivas y carminativas.

Rúcula silvestre (Diplotaxis erucoides)

Se trata de una planta resistente, que florece incluso en condiciones adversas. Su presencia en el viñedo contribuye a cubrir el suelo, reduciendo la erosión y conservando la humedad. Además, sus flores atraen polinizadores. Aunque menos conocida en fitoterapia, se ha utilizado como planta comestible y estimulante del apetito.

El valor añadido de la vegetación en el cava

La convivencia de estas plantas con las vides no solo aporta diversidad visual, sino que cumple funciones clave en el equilibrio del ecosistema agrícola:
• Control biológico de plagas: muchas de estas especies atraen insectos beneficiosos que actúan como depredadores naturales de plagas.
• Mejora del suelo: las raíces de las plantas herbáceas favorecen la aireación, aumentan la materia orgánica y facilitan la retención de agua.
• Reducción de la erosión: la cobertura vegetal protege el suelo frente a la acción del viento y la lluvia.
• Fomento de la biodiversidad: un viñedo con vegetación diversa alberga más especies de flora y fauna, lo que lo hace más resiliente.

Los pámpanos: más que hojas de vid

Los pámpanos, es decir, las hojas tiernas de la vid, también forman parte del entorno vegetal del viñedo y tienen un valor que va más allá de su función en la fotosíntesis. En algunas tradiciones culinarias mediterráneas, se utilizan para preparar platos como los dolmas o “hojas de parra rellenas”.
Desde el punto de vista agrícola, los pámpanos desempeñan un papel crucial en el desarrollo de la uva, ya que regulan la exposición solar y la transpiración. Su gestión —mediante técnicas como el despunte o el deshojado— influye directamente en la calidad del fruto, algo especialmente relevante en la producción de cava, donde se busca un equilibrio preciso entre acidez y maduración.

La importancia de la biodiversidad en el futuro del cava

La vegetación que cohabita con las vides en los viñedos de cava es mucho más que un acompañamiento paisajístico. Se trata de un conjunto de especies que, desde los rosales hasta las hierbas medicinales y los propios pámpanos, contribuyen activamente al equilibrio ecológico, la salud del cultivo y la identidad cultural del territorio.
Entender y valorar esta biodiversidad es clave para avanzar hacia una viticultura más sostenible, capaz de producir cavas de calidad sin comprometer el entorno natural. En cada flor de borraja, en cada hoja de hinojo o en cada rosal al borde de la viña, se esconde una historia de adaptación, conocimiento y respeto por la tierra.

Para realizar este artículo hemos empleado información de los siguientes enlaces y bibliografía:
– Altieri, M. A., & Nicholls, C. I. (2017). Biodiversity and pest management in agroecosystems. (3rd ed.). CRC Press.
– Winter, S., Bauer, T., Strauss, P., Kratschmer, S., Paredes, D., Popescu, D., Landa, B., Guzmán, G., Gómez, J. A., Guernion, M., Zaller, J. G., & Batáry, P. (2018). (2021). Effects of vegetation management intensity on biodiversity and ecosystem services in vineyards: A meta-analysis. Journal of Applied Ecology, 55(5), 2484–2495.
– James A. Duke. (2002). Handbook of medicinal herbs. (2nd ed.). CRC Press.
– Food and Agriculture Organization. (2018). Agroecology overview.
– LifeGate. (2022, July 13). Una corretta gestione dei vigneti favorisce la presenza di uccelli e farfalle. Food Quality and Preference, 61, 75–83.
– British Ecological Society. (2018). Effects of vegetation management intensity on biodiversity and ecosystem services in vineyards.

Los siguientes post de nuestro blog tratan una temática afín a este artículo:
Entre raíces y racimos: la herencia secreta de la vid.
La doble cosecha del cava, remando a favor del cambio climático.
Xarello: la Uva Reina del Cava.